martes, 17 de febrero de 2009

El inoportuno

Barruntaba algo de atormentado y
presumía de puntos suspensivos
De saber, supo callar, por suerte
ante bajo cabe con
Siempre inadecuado
Leerá, leerá poemas dóciles
Leerá mandamientos
Recados siempre para otros
De la ajena experiencia, poco se puede sacar
Sino dibujos
Tardecitas al sol tras la cristalera
Siento decepcionarte: Ya no morirás de sífilis

1 comentario:

Javier Pérez dijo...

No estoy de acuerdo!
Aún hay tiempo para la sífilis.
De los demás, la risa; el encuentro es posible y un paraqué que no es una palanca, pero sí un espacio que se abre, más grande, como el espacio de tierra que no utilizamos debajo de los pies.